2.7. Buenos días, cariño.
Lía no pudo evitar estremecerse ante su repentina evocación que tuvo en ese momento, mientras se encontraba frente al espejo del baño de la habitación en la mansión D'Alturi
—El feto no es viable. —dijo el médico con algo de severidad en su voz, mientras ella sostenía la respiración, esperando una buena noticia.
Esas cinco palabras fueron como un golpe en el estómago para ella. Después de dos años, todavía recordaba el dolor y la tristeza que sintió en ese momento. No pudo evitar las lágrimas