30. Hoy dormiremos por separado.
Marjorie le sonrió a George, aun así no perdió el tiempo corriendo hacia el interior de la casa, subiendo las escaleras en busca del pequeño, tenía que cerciorarse que se encontraba bien, casi le da un infarto al subir a la habitación del bebé y no verlo ahí.
—Ian, ¿Dónde está Ian?— dijo volviendo a salir en busca de la niñera, quien en ese momento se percataba de la llegada del señor y la futura señora de la mansión.
— ¿Evan salió o se encuentra en casa?— preguntó también preocupado por su hij