Laia.
Me estaba preparando porque partiríamos a lo más profundo del bosque. Esperaba que Caleb hubiera reflexionado y decidiera acompañarnos.
—¡Estoy más que lista para partir culos! —exclamó Zoé, con un bolso en su espalda.
—Zoé, no seas grosera —reproché, en una risa—. No sabemos a lo que nos vamos a enfrentar.
—Sea lo que sea, tú y yo podremos derrotarlo juntas —dictaminó, con determinación.
Rodé los ojos con diversión y terminé de guardar lo necesario. Llevaba un uniforme cuerpo completo qu