Te amo… si, y esa es la verdad que oculto de mí mismo para evitar convertirme en tu maldito esclavo.
Dominic
Luego de calmarnos y acordar no continuar con la pelea, el idiota conocido de Atenea se largó, ella y yo hemos venido a la oficina que era de su padre. Ninguno ha dicho ni una sola palabra, tanto ella como yo estamos respirando irá, lo que me gustaría saber es si su enojo es porque arruine su café o por espectáculo que se armó en la calle. Seguramente saldremos en las noticias cuando a