NICOLLE.
Él me confirmó que el retrato ya no lo tenía, pero aún quería escuchar que dijera que me ama, es todo lo que necesito para ser completamente feliz. Había cierto tema que me había estado atormentando estos últimos días. Ya mañana partiremos a Francia y quería salir de mis dudas.
Esperaba a mi hermana afuera de la casa de mis padres. Ella salió y se subió a la diligencia. El cochero se puso en marcha.
— ¿Dime qué pasa Nicolle? —Preguntó con el ceño fruncido —Me sorprendió que quisieras