Ya había pasado mucho tiempo desde la última vez que Luna vio los fuegos artificiales. Le respondió con una linda sonrisa:
—Bueno. ¡Primero voy al baño y espérenme un rato!
Al salir del salón privado, siguiendo muy atenta las instrucciones del mesero, llegó a la puerta del baño. En el pasillo, que estaba bastante tranquilo, escuchó ciertas voces que venían de adentro.
Dos compañeras de trabajo del estudio estaban arreglando cuidadosamente su maquillaje y el cabello frente al espejo mientras cha