—Es que…
Tragó las palabras que estaban a punto de salir de sus labios. Al mirar sus ojos humedecidos, su corazón se enterneció.
—Luna está muy enferma. Se sometió a la cirugía hace poco tiempo y su estado de salud aún no es estable. Necesito ir a revisar la situación —le explicó con absoluta paciencia.
Ada se acercó y lo abrazó con fuerza por la cintura.
—¿Puedes llevarme contigo? Te prometo que no te causaré problemas. Solo quiero estar contigo… Leo, ¿puedes definitivamente pasar más tiempo co