¿Él quería que ella fuera su amante mantenida? ¿No le parecía ridículo al decir esas palabras?
—Prefiero mejor morir a estar contigo en esta vida. No me gustan las mujeres que te rodean, detesto a todas esas sospechosas compañeras tuyas. Me resultas repugnante, ¿no entiendes por qué te evité? Cada vez que te veo, ¡me da asco! Hiciste que perdiera a mi hijo y también la oportunidad de convertirme en madre. Me envenenaste... ¡No sabes el gran dolor que sentí cuando me quitaron el útero! Arruinaste