El atardecer había caído y fuera de la ventana, todo ya estaba demasiado oscuro. Álvaro había recibido tres llamadas repentinas.
Sin ninguna otra opción, se acercó y le recordó a Andrés con gran cautela:
—Señor, la cena ya ha comenzado hace media hora. Realmente debemos irnos …
Andrés llegó a la última página del cuaderno. Cuando levantó la vista, y se dio cuenta de que había pasado un largo tiempo. Y Luna había registrado todas las experiencias de los últimos cuatro años en un cuaderno el cual