Jorge salió de la sala de conferencias en ese momento, acompañado por el director del museo. A su lado iba un hombre elegante con traje negro y sombrero, sosteniendo un bastón. Tenía un aire distinguido y muy elegante.
Jorge le presentó a Luna. El director Luis estrechó su mano y besó delicadamente el dorso de su mano, diciendo:
—Querida señorita, el maestro Montes me ha hablado mucho de ti. Dice que eres una talentosa pintora. Aquí tienes mi tarjeta. Si alguna vez necesitas financiamiento para