—¿El Grupo Sánchez quiere adquirir la empresa Riviera? —preguntó Miguel mirando detenidamente a Andrés muy confundido.
Andrés sonrió levemente, ocultando sus verdaderos sentimientos en sus ojos. Su voz sonaba bastante tranquila:
—Yo también soy solo un empleado de Riviera. Señor Sánchez, creo que debería negociarlo con mi padre, ya que no tengo el derecho de tomar esa trascendental decisión.
—Luna, ¿qué está pasando en realidad? —dijo Miguel frunciendo el ceño con gran descontento.
Luna respondi