Gabriel preparó cuatro platos y una sopa, justo la cantidad adecuada para dos personas.
—... Prueba esto. —Gabriel le puso un trozo de carne.
Luna dio un pequeño bocado:
—Está delicioso.
—Sí, todo es para ti.
Parecía no ser la primera vez que probaba la comida que él preparaba.
Después de la cena, Luna fue a su estudio mientras él ocupaba su tiempo con asuntos importantes de la empresa. Luna se ocupaba en silencio de sus propios asuntos. Aunque no asistía a clases, tenía sus propios horarios. El