Al ver que ambas estaban estudiando con tanta dedicación y esfuerzo, Liora decidió salir para no molestarlas.
A las seis y media, Isabel dejó su lápiz y cerró su libro. Preguntó:
—Luna, ¿sientes mucha presión por parte de tu tío Miguel? Dadas las circunstancias de tu familia, no necesitas estudiar tan intensamente …
Luna fue interrumpida y también dejó de escribir. Respondió:
—No es el problema de mi padre. Es solo que... quiero esforzarme un poco más.
En realidad, no se atrevía a detenerse. No