La exposición de arte terminó a las tres de la tarde.
Isabel observó un coche familiar estacionado afuera del centro de exposiciones internacional.
Rápidamente abrió la puerta del copiloto y se sentó en el coche.
—Hermano, ¿cuándo llegaste? ¿Por qué no me llamaste? Si me hubieras dicho que también vendrías, habría salido antes y no habrías tenido que esperar tanto tiempo solo aquí.
Él tenía su horario, por lo que sabía que hoy ella tenía una actividad extracurricular para visitar la exposición d