CAPÍTULO 94: LA CONFESIÓN
Katherine lleva diez minutos sentada en la cama, muda, inmóvil. Ha guardado ese secreto por tanto tiempo que decirlo en voz alta ahora, así de golpe, se siente como arrancarse la piel. No fue capaz de contárselo a Anthony, pero ¿qué sentido tiene seguir ocultándolo? Al menos una parte ya ha salido a la luz.
Suspira, se enjuga las lágrimas con las manos temblorosas y mira a Giulia con miedo en los ojos.
—Es una larga historia —susurra.
—Tenemos tiempo. Solo yo sé que es