CAPÍTULO 95: SILENCIO
Giulia sale del refugio con la misma cautela con la que entró. Sus pasos son ligeros, casi imperceptibles mientras avanza entre la penumbra, asegurándose de que nadie la siga. No enciende su teléfono ni hace llamadas, sabe que cualquier error, por mínimo que sea, podría delatar su ubicación.
Camina varios kilómetros a pie antes de llegar a donde dejó el auto alquilado, estacionado estratégicamente lejos del centro para no levantar sospechas. Se detiene un momento, escudriñ