Dakota
Al terminar el juicio, mis nervios son sensibles. Mi padre me abraza y no me doy cuenta que tengo lágrimas en los ojos hasta que él las limpia.
—Ya verás que todo saldrá bien— siento la presencia de Jeremy a mi lado por el olor que reconozco en segundos y mi padre le dedica una mirada fulminante —Y tu y yo tenemos que hablar.
—Lo sé, señor.
Me separo de ellos para ir con Sofía y dejarlos hablando. Además también quiero poner distancia entre ambos porque no quiero ni verle la cara.