Dakota
Me siento terriblemente mal, he vomitado como dos veces en el camino, no pude dormir en estás 24 horas de vuelo y el dolor de cabeza me amenaza con desmayarme. Ni siquiera he probado bocado desde ayer que salimos del bungalow.
Para cuándo pisamos Los Angeles, mi corazón palpita aún más rápido por la anticipación, solo quiero tener a mi pequeña en mis brazos y luego buscar que Jeremy me perdone. Joder, que idiota fui.
Mi esposo no me ha dirigido la palabra desde que salimos de Las Ma