Leonidas de inmediato soltó una carcajada involuntaria, no pudiendo evitar el sentirse extasiado al escucharlo una nueva vez— . A ver, dulce. ¿Por qué estás tan feliz?
— Oh pues..., es sólo que ¡mis padres aceptaron reunirse contigo! — Chilló. De inmediato, el Alfa abrió sus ojos con asombro, buscando rápidamente la mirada de su mejor amigo y señalando el móvil con estupefacción. Jacob elevó sus pulgares en afirmación, aunque desconocía completamente lo que Ryle había dicho— . ¡Leo, estoy tan