Nala
Sunny entra en mi habitación y abre la puerta con un chirrido. -Niña, no me dijiste que tu jefe estaba caliente , ¡caliente!- Se abanica la cara. -Sus fotos no le hacen justicia. Y es tan intenso. Pensé que irrumpiría en la casa y pisoteaba tratando de encontrarte.
-Me sorprende que no lo hiciera-, murmuro, mi voz temblando.
Sunny no tiene idea de lo caliente que puede llegar a ser el temperamento de Kendrew. Todo lo que le importa son los resultados, ¿y el camino para conseguirlos? Bueno,