Nala
-Hola papá.- Mis ojos patinan hacia Felice. -No sabía que ambos vendrían-.
-¿Por qué tu padre almorzará sin mí?- Felice dice alegremente, deslizando sus gafas de sol hasta la parte superior de su cabello.
Lo juro, es la primera vez que escucho ese tono snob de ella. Felice siempre ha sido amable conmigo. No hay madrastra de Cenicienta aquí. Todavía recuerdo la forma en que me arregló para mi primer regreso a casa.
Nadie me había invitado al baile ese año. Había estado llorando porque sentí