Estoy despertando. Ayer después de que me acosté a dormir no me volví a despertar. Lo bueno que: hoy es viernes. Me baño, apronto. Salgo de mi cuarto. Frente a mí hay un hombre sentado entre enojado y preocupado
— Buen día, Mati
— Buen día, ¿se puede saber por qué no contestas cuando te llamo? —preguntó Matías
— Mati, te amo. Pero son las ocho de la mañana. Ayer tuve un muy mal día. Es temprano para reclamos. La respuesta es me dormí. Estaba agotada, física, mental y emocionalmente. Por eso n