Faltan diez días para la boda, tengo treinta y siete días de embarazo y una panza de tres meses en embarazo múltiple, osea ya no hay caso, no importa que tan grande sea la remera en algún momento se va a notar.
Mi suegra se calmo o mejor dicho la calme yo cuando, salí de la mansión un día y estaba reunida con los que fabricaban el alcohol lobuno, querían que mi suegra les diera la autorización de volver a hacerlo y los puse en su lugar a todos, primero con los lobos, les recordé quien es la lu