Mundo ficciónIniciar sesiónBIANCA
¿Había oído bien?
Sorprendida, abrí desmesuradamente los ojos, y se me cortó la respiración.
Antonio, al darse cuenta de que me había dejado petrificada con sus palabras, prosiguió:
—Quiero una esposa y, en su momento, hijos —musitó sus palabra con una calma impresionante—. También te quiero a ti, Bianca y al parecer, los dos queremos las mismas cosas en







