Capítulo 60 — La pérdida de todo.
Unas horas más tarde.
Vittorio entró en el despacho con un vaso de vino en la mano. Conmocionado, encontró a Vivienne sentada en el suelo con varias cartas antiguas esparcidas por la alfombra, mientras ella lloraba desconsolada.
- ¡Dio Mio! - dijo corriendo hacia ella y cogiéndola en brazos. - Principessa, ¿qué te pasa? - le preguntó, rodeándole la cara con las manos mientras intentaba secarle las lágrimas.
Vivienne no pudo responder, se limitó a sollozar desconsoladamente. Vittorio nunca la ha