Desayunada como Dios manda y feliz porque no devolvió lo que comió, salió de la casa junto a su imposible. Vik por supuesto perdonó de corazón a su mujer y la comprendió, ella estaba en medio de su investigación y simplemente se le olvidó mencionarlo, después de todo cuando tuvieron su tiempo juntos, no hicieron mas que unir sus cuerpos hasta el cansancio.
―Esko, me dijeron que pasaste la noche con Candela. ―El aludido la miró por el retrovisor. ―¿Por qué no inician una relación seria y ya está?