A Christopher le dolían los pies de tanto caminar por el Louvre durante horas y le ardían los hombros por el estrés. La incómoda tensión entre él y Sophie los había seguido durante todo el museo. Después de llegar a casa, ella se puso pantalones de yoga y una camiseta sin mangas para hacer ejercicio, y él tuvo que tomar otra ducha fría para liberar el deseo reprimido que sentía con solo mirarla, su cuerpo se vertía perfectamente en el ajustado algodón negro... Sólo saber lo que había debajo del