Noche, comisaría, dentro de una celda oscura.
Pedro y Leticia, atados espalda con espalda a unas sillas.
El ambiente en la celda es frío y húmedo, tan oscuro que no se ven ni las manos. Una presión invisible lo envuelve todo.
—Lamento haber te involucrado en todo esto —Pedro rompe el silencio primero.
—Dicen que robaste algo valioso, ¿es cierto? —Leticia pregunta de repente.
—¿Qué piensas tú?
—No creo que tengas el valor para hacerlo. ¿Esto tiene que ver con los Cobras?
—Los Cobras son solo peon