—¿Qué? ¿No hay movimiento?
En un patio de la familia Solís, Erik escucha el informe de sus subordinados y no puede evitar sorprenderse:
—¿Estás seguro?
—¡Totalmente seguro! —afirma su subordinado con seriedad—. Los hemos vigilado todo el día, todos los miembros de la Pandilla Kirin se han encerrado en la Mansión Stormy y no han salido para nada.
—¿Qué estará tramando ese chico? —Erik reflexiona.
En los últimos días, Pedro ha estado recopilando información de todas las formas posibles, investigan