—¿Quién eres? ¿Te conozco?
Una pregunta inesperada dejó a Pedro completamente desconcertado.
Yolanda y los demás también se miraban desconcertados, sin entender qué estaba pasando.
—¿No me reconoces? —Pedro estaba algo sorprendido.
—¿Debería conocerte? —Leticia, con el rostro frío, como si estuviera mirando a un extraño, adoptó una expresión que mantenía a todos a distancia.
—¿Hay algún problema? Déjame ver de nuevo.
Pedro se preparó para revisar de nuevo, pero apenas tocó a Leticia, ella retiró