—¿La hermana mayor?
Julieta se quedó boquiabierta al ver a Marisol esforzándose por agradar.
No podía creer que la otra dijera algo así.
No había hecho nada, solo había recibido a alguien en la puerta.
Y de repente, se atribuyó todo el mérito.
Ni siquiera mencionó su esfuerzo.
Era realmente un poco abusivo.
—¿Hmm? —Pedro frunció el ceño ligeramente.
Aunque no le importaba el crédito, todavía le molestaba ser manipulado.
—¡Bien! Realmente no me has decepcionado —Liliana asintió con satisfacción—.