—¡Hermano mayor! ¡No pierdas el tiempo hablando con él! La venganza por la muerte de nuestro padre es un odio que no podemos compartir bajo el mismo cielo. ¡Hoy debemos hacerlo pedazos! —gritó Erik con furia—. ¡Vengan! ¡Hagan picadillo a este muchacho y venguen a nuestro viejo!
—¡Sí!
Los miembros de la familia Solís, llenos de indignación justa, desenfundaron sus espadas y se lanzaron al ataque.
—¡Escúchenme, esto es una trampa, alguien me está tendiendo una emboscada a propósito! —Pedro, esquiv