Posteriormente, un grupo de hombres fornidos comenzaron a burlarse.
Todos desvergonzados, con rostros vulgares.
—Srta., ¿por qué no nos vamos primero? Estas personas no parecen fáciles de tratar —Teodoro se encogió, aconsejando en voz baja.
—¿Por qué te preocupas? Esto es la familia Flores, ¿acaso pueden causar algún gran problema? —Lizbeth lo miró con desdén.
Siempre había despreciado la actitud cobarde y temerosa de su padre.
“Enfrentando problemas, se encoge de miedo, ¿eso es actitud de un ho