—Dos contra dos, tampoco estamos en desventaja —dijo Rómulo con tono despreocupado.
—Rómulo, me temo que ahora es dos contra uno. Pregúntale al General Adjunto Yonatan si todavía quiere ayudarles —dijo Apolinar con un tono cargado de significado.
—¿Qué?
Rómulo se volvió para mirar y vio que Yonatan tenía un semblante sombrío, sin decir una palabra, claramente había retrocedido.
Para Yonatan, enfrentarse a un Elvis aún le daba la posibilidad de pelear.
Pero si se añadía a Apolinar, eso sería otra