—¿Qué?
Los ojos de Isidoro y los demás se abrieron de par en par al ver a Cristian, tan cortés y respetuoso con Pedro. Estaban atónitos, casi sin poder creerlo.
El joven señor de la familia Solís, uno de los diez jóvenes más destacados de la Provincia C, conocido como una élite de alto rango, ¿recibiendo con una sonrisa a alguien considerado inútil?
¿Cómo es posible?
—¿No puede ser? ¿Pedro conoce al Sr. Cristian?
La sonrisa en el rostro de Renata se congeló.
Pensaba que Cristian había venido por