—¡Mamá!
Al ver a su madre desmayarse de repente, Bárbara se asustó, apresurándose a levantarla.
Hubo gritos y esfuerzos por salvarla.
Pero la bella dama no respondió en absoluto, perdiendo completamente la conciencia.
—¡Doctor! ¿Dónde está el doctor?
Bárbara, cargando a su madre, volvió corriendo al hospital, gritando sin cesar.
Al oír el ruido, un grupo de personal médico se adelantó para ayudar y comenzaron la reanimación.
Una hora después.
Fuera de la sala de emergencias.
—¡Bárbara!
Un hombre