—¿Qué estás diciendo?
La mano de Pedro apretó lentamente, haciendo que el rostro de Follaje se tornara rojo, dificultando su respiración.
Follaje no mostraba temor, con una sonrisa en su rostro, su voz era ronca:
—Si muero, no solo no atraparás al asesino, sino que Estrella también sufrirá. Sería mejor que lo consideraras bien.
—¿Me estás amenazando?
Los ojos de Pedro se entrecerraron, revelando un atisbo de intención asesina.
—Por supuesto que no, solo es un consejo.
Follaje sonrió.
—¿Qué es lo