Ante tantas personas, lucir así realmente le daba prestigio.
En ese momento, el celular de Íker mostró un nuevo mensaje.
Lo miró y se quedó inmóvil por un instante.
Después de verificarlo varias veces, finalmente mostró una sonrisa.
—¿Por qué sonríes?
Fermín le preguntó con un gesto de desagrado.
—Fermín, temo que tus ilusiones se desvanezcan. Acabo de recibir una notificación de la empresa, han despedido a tu tío. Ahora, ambos son dos personas en declive —dijo Íker con un tono arrogante.
—¡Est