—¡Boxeador Rolando! ¡Saludos, señor!
Bajo las miradas atentas de todos, Rolando se arrodilló inmediatamente sobre una rodilla, sus manos juntas en un gesto de total respeto, su rostro lleno de veneración.
Él es el boxeador de la familia Solís, en términos simples, un guardia de muy alto rango.
Sin embargo, aquellos con la insignia son completamente diferentes; ¡son solo superados por Rómulo!
Cualquiera que vea a alguien con esa insignia debe dirigirse a él como "señor" o "maestro".
El número de