Elvis se recostó en el asiento con los ojos cerrados, emanando un aura temible de arriba abajo.
—¡Hermano! ¡Estrella, esa mujer despreciable, realmente se ha pasado de la raya! ¡Hay que darle una fuerte lección!
Ivette, sentada a su lado, todavía estaba un poco irritada.
Su hermano era un verdadero prodigio. El hecho de poder establecer una alianza matrimonial con la familia Flores, era una total bendición que Estrella había obtenido en su vida pasada. Pero ¿qué hizo ella? ¡Ostenta rechazar la