No podía entender, ¿era realmente necesario tal alboroto para tratar con una persona común?
—Así que después de todo este alboroto, resulta que este tipo es el enemigo de Pedro. Bueno, menos mal. —Teresa dejó escapar un suspiro de alivio en silencio.
Como dice el dicho, el enemigo de mi enemigo es mi amigo. Ambos, ellas y Javier, tenían que lidiar con Pedro. En este contexto, no había necesidad de un enfrentamiento directo entre los dos bandos.
—Los malos serán castigados por sus propios actos,