—¡Ahora, invito a la novia al escenario! —anunció el presentador, aprovechando el momento.
Entonces, entre un estruendo de aplausos, Leticia, luciendo un vestido rojo deslumbrante, caminó paso a paso hacia el estrado.
—¡Dios mío! ¡Qué hermosa está la novia! ¡Parece una hada!
—No es para menos, siendo el señor Cipriano quien la desposa, ¡una mujer tan hermosa!
—¡Qué pareja más perfecta!
Con la aparición de Leticia, el ambiente entre la audiencia se caldeó aún más. Los ojos de todos brillaban, lle