—¡Cuidado!
Cuando la camioneta cargada de tierra venía directa hacia ellos, la primera reacción de Leticia fue empujar a Pedro, olvidándose completamente de su propio bienestar.
A medida que la inevitable colisión se acercaba, cerró los ojos por instinto.
Si podía morir así, tal vez no sería tan malo.
Al menos esa persona la recordaría para siempre.
En el instante en que Leticia cerró los ojos, una figura imponente apareció frente a ella.
Y con un solo puñetazo, ¡destrozó el frente de la camione