—¿Qué...?
Al ver la cabeza a sus pies, Griselda se quedó completamente paralizada.
Jamás había imaginado que el amenazante y arrogante Ángel de la Muerte Negro sería asesinado tan fácilmente.
Ten en cuenta que ¡era el octavo maestro de artes marciales místicos en la Lista del Infierno!
Con su propia fuerza, había barrido todo el Grupo Cinco.
¿Un ser tan formidable había sido derrotado por un solo golpe de espada?
¿No es eso algo exagerado?
—¿Cómo es posible? —exclamó Matías, igualmente asombrado