—Sr. Fernando, ¿quién diablos es ese chico para que valga la pena romper relaciones con nuestra familia Esparza?
La cara de Marcos cambió drásticamente.
Llegó lleno de confianza, solo para recibir un golpe bajo.
—Déjenme decirles la verdad. El Sr. Pedro es mi benefactor y un invitado de honor. Si tienen problemas con el Sr. Pedro, entonces tienen problemas conmigo. O bien se disculpan con él y piden su perdón, o prepárense para la bancarrota, ¡familia Esparza!
Fernando, imponente y dominante, mo