Valentín comenzó a tener espasmos incontrolables en los músculos faciales, y el sudor cubría su cuerpo cada vez más. Pero, a pesar del dolor, su mirada seguía siendo muy firme.
—Parece que si no te aplico métodos más severos, no entregarás el mapa del tesoro—dijo Bernardo, algo frustrado. Tiró el cuchillo de deshuesar y comenzó a seleccionar nuevamente entre los instrumentos en la pared.
Una tras otra, herramientas de tortura de todo tipo fueron colocadas sobre la mesa.
—¿Ves estos instrument