—¡¿Qué?!
Al ver esta escena, todos se alarmaron.
¿No es Héctor un casi gran maestro?
¿No debería estar barriendo el campo?
¿Cómo es que en un encuentro ya estaba escupiendo sangre?
—¡Héctor!
—¡Papá!
Angela y Pilar se asustaron y corrieron hacia adelante para ayudar a levantar a Héctor.
El cuerpo de Héctor temblaba mientras tosía sangre repetidamente.
En este momento, su rostro estaba lleno de shock y horror.
Desde que practicó la técnica para devorar el alma, tenía mucha confianza en su fuerza;