—¡Detente!
Justo cuando Pedro estaba golpeando brutalmente a Jorge, un grito delicado resonó repentinamente detrás de él.
Pedro se giró para ver y descubrió que, sin saber cuándo, Pilar ya había despertado.
En su rostro infantil se reflejaba una mezcla de shock e incredulidad.
No esperaba despertar y encontrarse con tal escena.
Tampoco entendía por qué Pedro estaba golpeando a su primo.
—Pedro, ¿qué estás haciendo?
Pilar frunció el ceño, visiblemente confundida.
—Jorge está tergiversando la verd