—¿Qué?
La repentina voz de Pedro hizo que las tres personas a su alrededor giraran la cabeza.
Todos mostraban una expresión extraña, con una mirada de asombro.
—¡Oye! ¿Qué estás diciendo? ¿Quién va a morir?
Paulina lo miró de arriba abajo con una expresión cada vez más desdeñosa.
—Este tipo, ¿por qué actúa como un tonto?
—¡Muchacho! ¿No será que estás celoso de Wilberto? ¿Sabes que él es mejor que tú, por eso estás difamando? —Gabriel expresó con sospecha.
—¡Hmph! No tener habilidad es una cosa,