Delicia se encontraba en una situación complicada, pero Alvaro aún no mostraba intenciones de soltarla. Antonia, por su parte, había perdido la paciencia.
Yolanda comentó:
—He hecho todo lo que estaba en mis manos, pero parece que la presión que tú y tu madre han ejercido no ha surtido efecto.
—¿Qué quieres decir con eso? —preguntó Antonia.
—¡Nada en particular! —Yolanda respondió con cierta impertinencia.
Ante esta falta de respeto, Antonia endureció su tono de voz, advirtiendo:
—Yolanda, espe